La decisión de Ford, aliada con Power Electronics, refuerza la apuesta estratégica de Valencia

La decisión de Ford, aliada con Power Electronics, refuerza la apuesta estratégica de Valencia

La Comunidad Valencia compite con otras autonomías por liderar el mercado de las baterías, los componentes eléctricos y la investigación; y para captar Fondos Europeos

Pedro Sánchez mantuvo recientemente un encuentro con el presidente de Ford España, Jesús Alonso, para abordar al refuerzo de la electrificación de la planta de Almussafes

El miércoles no eran pocos, en varias autonomías, los que observaban con inquietud la decisión de ubicar en Extremadura la primera fábrica de celdas de baterías de España y del sur de Europa. Con una inversión cercana a los 1.000 millones de euros y la creación de hasta 1.600 empleos en seis años, el proyecto es de iniciativa privada y capitaneado por Phi4Tech, aunque buscará fondos europeos.

La Alianza Valenciana de Baterías se refuerza con la apuesta de Ford

Era extraño que desde el entorno del president valenciano, Ximo Puig, nadie dijera nada; cuando no hace mucho no eran pocos los gestos de inquietud ante la decisión del Gobierno Español de apoyar el coche eléctrico de Seat en Martorell. Seguramente, se esperaba lo que se hizo público ayer: la decisión de Ford de crear en Almussafes un nuevo motor híbrido y ampliar la capacidad para ensamblar baterías.

Es, como señalaban ayer desde presidencia de la Generalitat Valenciana, una decisión estratégica, que de un lado garantiza la permanencia y viabilidad de la planta valenciana (que ha activado un ERE para 630 trabajadores) y, también, la ubica de lleno en el competición en España por abanderar el mercado de la electrificación de todo tipo de componentes, también vehículos. 

Es además la confirmación de que Ford se ha abierto de lleno a luchar por el coche electrificado (híbrido o eléctrico), que era la gran inquietud del ejecutivo valenciano. La compañía sigue yendo un paso atrás respecto a las empresas automovilísticas europeas en este terreno. Por eso es tan importante la decisión adoptada ayer en València.

Varias autonomías compiten por la segunda gigafactoría en España

Esta decisión refuerza el sentido de la Alianza Valenciana de Baterías que impulsada por la Generalitat Valenciana ha agrupado, liderados por Power Electronics, a la Ford, al Instituto Tecnológico de la Energía (ITE), al Instituto de Ciencia Molecular de la Universitat de Valencia (ICMOL) y al Instituto Tecnológico de Química de la Universitat Politécnica de Valencia (ITQ).

Y además de Ford, a empresas líderes en este sector como Stadler, Iberdrola, Zeleros, UBE, CEV Technologies, IDOM, Ampere Energy, Nutai, Astondoa, Grupo Segura, Endurance Motive, Fácil Solutions, Grupo Valautomoción, Grupo Gimeno, Inelcom Technology, ITERA Mobility Engineering, HESS, INFAMOL, Mettecno, Torrecid y Witrac.

Sin mucho ruido, algunas de estas empresas hace tiempo que están trabajando con el Ministerio de Industria. Prueba de esto es que no hace mucho el presidente español, Pedro Sánchez, mantuvo un encuentro con el presidente de Ford España, Jesús Alonso, justamente para abordar el futuro de la planta valenciana, según ha podido confirmar este diario.

Fuentes de la consellería de Economía e Industria valenciana recordaban ayer que la Alianza valenciana cuenta con una ventaja: está liderada por una empresa puntera en el mundo y dispone de un campo de investigación e innovación que ningún otro proyecto tiene en el Estado español. 

A pesar de esto, cruzan los dedos a la espera de que el Gobierno Español decida donde se va a ubicar la segunda gigafactoría en España, pues habrá dos. Si Extremadura tiene una, ahora otras autonomías como la valenciana, la catalana, la aragonesa, como ejemplos, aspiran a acoger una fábrica que además de generar empleo provocará la concentración de empresas tecnológicas a su alrededor.

En cualquier caso, Ford ha dado un paso importante, que da sentido a la estrategia valenciana por competir en un mercado de futuro, que además espera recibir Fondos Europeos para su desarrollo (esta es realmente la gran lucha). La decisión de la compañía recompone también complicidades con los trabajadores, muy afectados, en lógica, por el ERE, y con las instituciones valencianas. 

No lo olvidemos; Ford se ha llevado de la Generalitat Valenciana en su historia casi 150 millones de euros. Y es ahora cuando la industria tecnológica valenciana necesita que la multinacional se una a las empresas valencianas para convertir a esta comunidad en referencia europea de la industria de la electrificación. 

La Fundación de empresarios valencianos en Madrid, Conexus, recomienda esta noticia de LaVanguardia



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